El álbum funciona como buena continuación de lo que ya habían presentado, aunque no logran enganchar y conectar tan sensiblemente con el escucha como con Attack on Memory.
Ahora no compusieron un álbum, sólo descompusieron su sonido minimalista, sin llevarlo por nuevos horizontes y olvidándose del ingenio.
Este nuevo álbum supone una evolución en el sonido de Blood Red Shoes, el cual que logra cumplir con las expectativas y mantener intacta una discografía más que respetable y admirable.
Crosses es un álbum que se desarrolla con mucha fluidez; que goza de un buen equilibrio de complejidad, sutilidad, agresividad y docilidad manteniendo siempre atento al escucha.
Un álbum que incitantemente parece ser hecho conscientemente, pero suena lejos de algún estado de vigilia y más cerca a lo que sería un sueño lúcido. Éste es el mejor trabajo de la banda hasta el momento, sin duda.
Aunque Transgender Dysphoria Blues se acerca más a un álbum solista que a un registro nuevo de lo que alguna vez representó la mítica banda Against Me!, logran recuperarse un poco, y sólo un poco, después del inmaduro White Crosses.
Finalmente el quinto álbum de Arctic Monkeys ha salido... pero, ¿es tan bueno como esperábamos? Aquí está nuestra reseña.